Educadores y Educadoras

Ser educador/a  en este siglo XXI  posee características diferentes a  los de períodos anteriores. A comienzos del siglo XX los cambios sucedían más lentamente y existía un tiempo adecuado de adaptación del ser humano  a ese cambio, antes que sobreviniera otro.

En la actualidad los cambios son tan rápidos que las personas no alcanzan a comprar o aprender cómo se maneja un aparato tecnológico cuando ya están apareciendo otros  más sofisticados. Esta es una realidad y aunque es necesario y útil hacer una reflexión  crítica de aquello que nos deshumaniza, no podemos perder de vista que nuestra labor realmente constructiva es introducir humanidad a estos cambios.
Los educadores de hoy debemos estar en permanente actualización ya que nuestros alumnos/as nacieron en esta era, con esta tecnología y la vertiginosidad de sus cambios; si esto no ocurre estaríamos hablando en lenguajes diferentes y por ende la labor educativa se tornaría más difícil.
Desgraciadamente aún cuando estemos en la era tecnológica, con cambios muy acelerados, nuestra biología tiene un ritmo y éste no está muy acorde con la rapidez actual, lo que está generando algunas situaciones incómodas, por no decir teñidas con alguna patología.
Los niños y jóvenes no tienen la vivencia de  otro modo de vida,   nosotros sí, ya sea por la variable temporal  o por lo que hemos estudiado, por lo tanto es nuestra responsabilidad  hacer que la adecuación en esta era tecnológica sea más humana, esto no se logra negando o criticando lo de hoy y añorando el ayer, ya que para los jóvenes esto no tiene sentido.
Esta “era tecnológica”, no impide pensar, no impide crear, no impide desarrollar; enseñemos pues a nuestros estudiantes a “pensar”, a “crear”, a “desarrollar”, a “valorar”, a “ser más humanos”, a “trascender”, a “ser felices hoy” introduciendo humanidad en cada cosa que  realicen.   
M. Eliana Zlatar  Z

BULLYING – ES HORA DE OCUPARSE

Desde hace algunos años hemos estado preocupados por la extensión que ha  tomado el “acoso , hostigamiento, o matonaje escolar”,  comúnmente llamado  por el término anglosajón “Bullying”. Nos impresionan algunos casos que llegan incluso al suicidio de algunos jóvenes. Los padres y educadores se alarman,  lo que ha llevado en muchas ocasiones a darle connotación de bullying  a otro tipo de conductas que no lo son, por lo que corremos el riesgo de caer en una histeria colectiva o sencillamente comenzar  a no dar importancia a los verdaderos casos de “acoso”. En relación a esto el psiquiatra chileno Sergio Canals escribió un libro que tituló “Si todo es Bullying nada es Bullying.”
Es frecuente escuchar a los adultos criticar música, programas de TV, video juegos, que frecuentan niños y jóvenes, éstos poseen bastante responsabilidad en el aumento de la violencia en las relaciones entre humanos. Pero yo me pregunto ¿cómo es mi comportamiento cuando manejo y otro auto se adelanta y me ocupa la pista en que yo voy? ¿Cuándo voy al supermercado y las filas en las cajas son interminables?, cuando alguien me adelanta en la fila de la boletería del cine etc. etc. ¿es ese el modelo que queremos que nuestros hijos  tengan?
Hoy día existe en nuestra sociedad un  “analfabetismo emocional” y ni los adultos ni los niños saben qué hacer con sus emociones. Pensamos que las emociones son el problema y no nos damos cuenta que son solo señales, indicadores que nos muestran que algo está pasando en nuestro interior.
Detrás del  Bullying hay emociones, las que indican que algo está pasando bajo ellas, eso  incomoda y como no se sabe qué hacer para lograr el equilibrio se ataca (de diferentes maneras) a otros, generalmente a aquellos más vulnerables, y así el que ataca se siente más fuerte. A esto podemos añadir que a un grupo este comportamiento le genera  temor y para no ser  víctimas, aplauden al agresor, lo que refuerza  el comportamiento de agresión al otro.
Educar las Emociones debería  ser un trabajo  compartido entre la familia y el colegio, así los dos sistemas en que está inserto, directa e intimamente el niño/a, estarían en sintonía y el aprendizaje de Gestionar adecuadamente sus emociones sería más eficiente. Pero no debemos olvidar que el niño aprende de lo que se le dice y de lo que ve, por lo tanto los adultos también deberíamos aprender a gestionar adecuadamente nuestras emociones.
Finalmente cabe señalar que la realidad de hoy en los Centros Educativos de  Chile y  de  otros países,  el foco está puesto en el aprendizaje de contenidos y no desean “perder tiempo” en otros objetivos que los podrían dispersar. ¡Cuán errados están!.
¿Han pensado en el tiempo y energía que se emplea para solucionar algunos casos de Bullying?. ¿Cuánta dispersión hay en nuestros estudiantes cuando en su curso hay un problema severo de sociabilidad?. ¿Cómo disminuye la capacidad de concentración en los actores de una situación de Bullying?. Si estos niños no se concentran bien, si algunos están invadidos por temor, otros por rabia, otros ansiedad, angustia etc. ¿podrán tener un rendimiento óptimo de acuerdo a sus capacidades?. En esas condiciones no se puede rendir bien, de modo que podemos inferir que los problemas de convivencia escolar interfieren con el aprendizaje curricular.
Preocuparse del tema es valioso, pero es necesario  “OCUPARSE”. Esto me ha llevado a elaborar unCurso Teórico Práctico e-learning “El Bullying, Prevención e Intervención” que comenzará el 1 de Abril del 2013 y está dirigido a todos los educadores  (directivos, docentes y asistentes de la educación)  de un  Centro Educativo; ser e-learning permite el acceso a él desde distintos puntos del país. Si existe inquietud en los padres, madres y apoderados de un colegio creo que es necesario que  planteen la inquietud de la necesidad de formarse en conjunto, pienso que esta es una forma concreta de “OCUPARSE” de la salud Emocional, Psicológica, Intelectual y podríamos decir también de la salud Física, pues a algunos niños se les hace daño corporal.
En mi página www.comprendiendo.cl aparece más información sobre este curso.

M. Eliana Zlatar Z.