Constelaciones Familiares

Etimológicamente conocemos por constelación un conjunto de estrellas que forman una imagen, que son parte de un sistema dinámico,  en continua interacción y evolución. Analógicamente los seres humanos formamos parte de constelaciones que parten por ser familiares para ampliarse a otros grupos humanos.

Las Constelaciones Familiares se refieren a todas las interrelaciones entre los diferentes miembros de una familia, incluyendo hasta siete generaciones hacia atrás.
Bert Hellinger, su creador, en su libro “Felicidad que permanece señala: “Los miembros de una familia, incluso los fallecidos, rechazados u olvidados, forman parte de un alma común. En este campo anímico todos están en resonancia y hay un movimiento curativo que quiere volver a unir lo separado. Con el reconocimiento y la aceptación en el propio corazón de todos los miembros, lo que durante generaciones fue disfuncional puede, de pronto, volverse un vehículo para restablecer la paz, la salud, las ganas de quedarse y vivir plenamente, rodeados por el misterio de la existencia. Y encontrar lo que nos hace felices.”

¿Cómo trabajan las Constelaciones Familiares? 

Las Constelaciones Familiares permiten identificar los conflictos y los “nudos” del sistema familiar, laboral o social que están dificultando el flujo organizado de la vida y a partir de allí, en la medida que el mismo sistema lo permita, se restaura el orden perdido, desatando esos nudos y permitiendo el nuevo fluir en la vida de las personas comprometidas.


Este trabajo pretende que el individuo esté en consonancia con su destino y ocupe el lugar que le corresponde en los grupos con los cuales interactúa para que pueda desarrollar su proyecto de vida de una manera más armónica y sostenible.

Otra de las grandes virtudes de las Constelaciones familiares es que nos permite restablecer un orden que va a favorecer a las generaciones venideras.

¿Quién creó las Constelaciones Familiares?

Bert Hellinger, filósofo, teólogo, educador, con formación en psicoanálisis, dinámica de grupo, terapia primal, hipnoterapia, gestalt, neurolingüística, análisis transaccional y terapia sistémica entre otras.
Profundizó los estudios de terapia sistémica descubriendo que en los grupos humanos existen ciertas leyes innatas a las que se añaden las que nacen de la interacción cotidiana. Este conjunto de leyes naturales, familiares, sociales y espirituales que rigen el funcionamiento de los núcleos humanos es lo que Bert Hellinger llama los Órdenes del Amor. La trasgresión de los Órdenes del Amor en las interacciones humanas será el origen de los conflictos y las discordancias internas que pueden llegar a manifestarse como patologías individuales, familiares, grupales o sociales.

¿Por qué son tan importantes los ancestros?

Cada uno de nosotros es como el vértice de una pirámide invertida de muchos seres humanos que han sido indispensables para nuestra existencia.

Hoy se sabe que ciertas experiencias importantes se graban en el ADN, estudios científicos de epigenética han probado que “los cambios epigenéticos  pueden también trasmitirse de una generación a otra a través de la meiosis. La posibilidad de que caracteres adquiridos puedan trasmitirse a la descendencia tiene una importancia de consecuencias difíciles de prever tanto en la herencia de enfermedades y de patrones de comportamiento como en la comprensión de la evolución...". 

Cada uno de nosotros trae en sí mismo toda la información de las vidas que nos precedieron, tanto a nivel psíquico como a nivel físico. Está impreso en nuestro ADN y en el inconsciente colectivo de nuestra familia, en el alma familiar como lo llama Bert Hellinger,  esta información la transmitiremos a su vez  a nuestros  descendientes.

M. Eliana Zlatar Z.